Thursday, November 27, 2008

"Si me pides un deseo, dame por patria el mundo entero"


Juan, Edu, Miguel, Quintana, Troy y yo. A Bolivia. Tras ganar un premio. Nada de "nos ha tocado un premio". Nos lo hemos ganado. Porque el equipo ha funcionado. Y a semejanza del lema boliviano, "la unión es la fuerza".
Este finde nos lo hemos pegado recibiendo enhorabuenas. "Oye, ya te vi en el periódico, enhorabuena" o "¡Qué putos jefes, a Bolivia de grats!" Un pequeño bañito de gloria tampoco está mal.

Y en verano cruzaremos el charco para visitar Sucre, capital constitucional, La Paz, sede del Gobierno, Potosí, tercera ciudad más alta del mundo. Y Oruro, y Santa Cruz, y Cochabamba, y ...

Ya lo dice Amaral en su canción "Una pequeña parte del mundo": "Si me pides un deseo, dame por patria el mundo entero".

Empecemos por el aeropuerto de El Alto, en La Paz.



Jau, a las 09:40 horas del jueves, 27 de noviembre de 2008.
Escuchando "Una pequeña parte del mundo" de Amaral.

Friday, November 07, 2008

Yes, we can

Hoy en ADN he encontrado este artículo. Es de Carol Eslava. Muy bueno y muy real. ¿A quién no le ha pasado o le pasa?

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Ligar en Pamplona es un milagro. No lo digo yo, es una idea muy popular, que se extiende también al resto de Navarra y al País Vasco. ¿Leyenda urbana? No lo sé. Si tiene algo de real, me
pregunto por qué.

“Sois muy frías”, me dicen ellos. “No se atreven a dar el paso”, me dicen ellas. Resultado: un año de miraditas o de conversaciones ‘dobles’, queno llegan a ningún sitio. Se dice: “¡Hombre! ¿qué tal? Pues nada, que he salido con éstos a dar una vuelta” y se piensa: “Me encanta, me encanta,
qué nervios, ¿qué digo?, ¡con qué pintas me estáviendo!”. Pero ahí se queda la historia.

Hay miedo al rechazo, a fracasar o a perder la amistad. Pero, ¿y si este miedo te hace perder la historia de amor de tu vida?
En estas conversaciones, siempre se escapa algún comentario estúpido, o que a ti te lo parece, que te hace enfadarte contigo mismo. “¿Para qué he dicho esto?”. Después vuelves con tus amigos y comienza el consejo de sabios. Lo curioso es que al otro/a le está pasando lo mismo. Antes, había estrategias, como sacar a bailar al fichaje en los guateques. Las lentas se convertían, así, en la excusa perfecta para para arrimarse un poco.
Ahora ya no hay lentas. Algunos aprovechan el reggaeton para desplegar toda susensualidad pero esto no es como el Caribe. Aquí somos más de bailar sueltos, de clima frío; otro estilo. Lo que no tiene por qué ser un impedimento.

Con un “qué tal” debería bastar para prender la mecha. Y digo yo. Puede que este fin de semana se obre el milagro, que la mente se ponga de acuerdo con las cuerdas vocales y que suenela frase: “¿Te apetecería quedar mañana?” o que se salve ese centímetro infinito que impide alcanzar un
deseo mutuo. Quién sabe.

Igual se gesta una historia de ésas que cambian la vida o surge un hechizo momentáneo (como en Cenicienta, hasta que se rompa el encanto) y se destierra el mito que pesa sobre Pamplona.
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